Cultura
Viajar a Egipto
Hay lugares que hemos visto mil veces en fotografías, en libros de historia o en documentales, y que, sin embargo, cuando los pensamos como algo real, parecen fantasía. Como si pertenecieran más al imaginario colectivo que a nuestro propio mapa.
Egipto es un país que solemos reducir a pirámides y faraones, como si su historia se hubiera quedado detenida en la arena hace miles de años. Pero Egipto sigue muy vivo en el presente.
Para darse cuenta de eso solo hay que echarle un vistazo al río Nilo, la Columba vertebral que aún hoy marca el ritmo del país. Donde nació una de las civilizaciones más fascinantes del mundo, que hasta la actualidad sigue llenando de interés y curiosidad a todo aquel que lo explora. Desde la cubierta de un barco, mientras el sol cae tiñendo de oro las orillas, uno llega a imaginarse por qué este lugar fue el centro del mundo durante generaciones.
Y de repente, el Cairo te rompe los esquemas, entre el ruido, la vida y el desorden que te envuelven en una experiencia intensa a veces demasiado intensa. Pero aún en ese caos, a pocos kilómetros de la ciudad, puedes volver a encontrarte con el silencio del desierto y la imponencia de las Pirámides de Giza, que nos recuerdan que estamos frente a algo que ha sobrevivido milenios.
Pero para silencio el que sientes cuando te sumerges en el Mar Rojo y buceas entre corales intactos. O cuando sigues los pasos de los arqueólogos intentando descifrar los secretos que aún quedan escondidos en la arena.
Un destino fascinante que nunca deja de sorprendernos.