Naturaleza
Viajar a Chile
En el extremo austral del continente americano, los paisajes de Chile invitan a perderse en su inmensidad y contrastes. La situación geográfica de Chile, y su forma tan particular definida por la cordillera de los Andes al este y océano Pacífico al oeste, hacen que este país esté lleno de contrastes, climas y lugares realmente bellos que merecen la pena recorrerlos, al menos, una vez en la vida.
Entre ellos, el desierto de Atacama, el más árido del planeta, un lienzo surrealista donde los géiseres escupen columnas de vapor y las vastas planicies de sal brillan al sol llenas de flamencos. Al caer la noche, su cielo se convierte en un espectáculo de estrellas, siendo uno de los mejores lugares del mundo para los amantes de la astronomía.
La Patagonia chilena es un testimonio vivo de la majestuosidad de la Tierra. En Torres del Paine, un icono mundial de belleza natural, los picos de granito se alzan imponentes reflejándose en sus lagos de color turquesa atrayendo a
senderistas y amantes de la naturaleza de todos los rincones. Aquí, en este Parque Natural, se pueden ver especies emblemáticas de Perú como el cóndor andino, el guanaco y el puma.
La zona de los Lagos y Volcanes, al sur, es famosa por sus paisajes de verdes bosques, lagos y volcanes activos. Aquí, en el Parque Nacional Conguillío podrás atravesar paisajes volcánicos, bosques nativos de araucarias y tener impresionantes vistas del volcán Llaima. Más al sur, en el Parque Nacional Queulat, te encontrarás con el Ventisquero Colgante, una cascada de hielo que desciende de la montaña, y caminarás a través de bosques vírgenes que parecen sacados de un cuento.
Y aún más al sur, en las islas que rozan el Polo Sur, donde el mundo termina y el paisaje cuenta sus propias historias, la aventura apenas acaba de comenzar.